El Fiat 500 Jolly es uno de los automóviles más singulares que salieron de Italia en la segunda mitad del siglo XX. Ghia transformó la célula del utilitario de Turín en un vehículo de playa sin puertas, con asientos de ratán y capota con flecos, destinado a propietarios privados adinerados y hoteles de lujo de la Riviera italiana. Norev reproduce ahora ese icono en 1:18 sobre carrocería die-cast y en la llamativa tonalidad verde claro que tan bien evoca el ambiente vacacional de aquella época.
Un utilitario transformado en objeto de deseo
Sobre la plataforma del Fiat 500, con motor bicicilíndrico de refrigeración por aire, Carrozzeria Ghia ejecutó una conversión de carrocería abierta radicalmente distinta al modelo de serie. El resultado prescindía de las puertas laterales, incorporaba estribos cromados, parachoques también cromados y esos característicos asientos de mimbre que se han convertido en la seña de identidad del Jolly.
La dolce vita sobre cuatro ruedas: historia y propietarios
El Jolly nació para el mercado del ocio y el lujo de finales de los años cincuenta, comercializado como vehículo de resort y de yate, nunca como coche de competición. Entre sus propietarios más célebres figuraron Gianni Agnelli y varios miembros de casas reales europeas, lo que consolidó su imagen de símbolo de la vida italiana de posguerra. La producción total fue muy reducida, repartida entre los años 1958 y 1965; para 1965, fecha de este ejemplar, Ghia fabricaba ya muy pocas unidades al año. El verde claro es un color de época que encaja a la perfección con la estética del modelo y lo diferencia de las versiones en rojo o amarillo más habituales en colecciones.
El coche a escala 1:18 de Norev: die-cast con carácter abierto
Norev presenta este Fiat 500 Jolly 1965 en 1:18 en metal die-cast. A esta escala, la carrocería sin puertas, los asientos de mimbre y la capota con flecos quedan reproducidos con toda su singularidad estructural, elementos que habrían quedado ocultos en cualquier versión cerrada del 500. La ausencia de laterales hace que la réplica ofrezca una visibilidad interior total desde cualquier ángulo, algo que pocas maquetas 1:18 de coches de calle pueden ofrecer de forma tan natural.
En la vitrina del coleccionista
Para coleccionistas interesados en la cultura de la dolce vita o en la historia de las carrocerías artesanales italianas, este Jolly en verde claro representa un punto de referencia difícil de igualar.