El Ferrari F310 marcó un antes y un después en la historia de la Scuderia: fue el primer monoplaza diseñado bajo la dirección de John Barnard con motor V10, y fue también el coche con el que Michael Schumacher comenzó su etapa en Maranello en 1996. Este coche a escala 1:18 de GP Replicas captura precisamente la configuración del Gran Premio de España, quinta ronda del Campeonato Mundial de Fórmula 1 de 1996.
El Ferrari F310: el primer V10 de la era Schumacher en Maranello
El F310 debutó en 1996 como el primer monoplaza de Ferrari diseñado para un motor V10. John Barnard, desde su estudio GTO en Gran Bretaña, firmó un diseño que combinaba ambición técnica con la necesidad de integrar a un bicampeón del mundo recién llegado de Benetton. El número 1 en los pontones era el heredado del título de 1995, señal visible del estatus de Schumacher desde el primer test en Fiorano.
Barcelona, 2 de junio de 1996: una victoria bajo la lluvia que los coleccionistas no olvidan
El Gran Premio de España de 1996 en el Circuit de Catalunya es una referencia permanente cuando se habla de conducción bajo condiciones adversas. Schumacher administró a la perfección una carrera disputada bajo la lluvia. Damon Hill, con el Williams FW18, cruzó segundo, mientras que Eddie Irvine, compañero de equipo en Ferrari, abandonó, convirtiendo la victoria en un triunfo en solitario de la Scuderia. La decoración del F310 ese día combinaba el Rosso Corsa con el chevron de el logo de Shell en la tapa del motor y Asprey en el morro.
La maqueta 1:18 de GP Replicas: alta definición para el coleccionista exigente
GP Replicas es un productor italiano especializado en 1:18 de Fórmula 1. Sus modelos se distinguen por la fidelidad superficial a las geometrías aerodinámicas del monoplaza original. La carrocería es cerrada, sin partes practicables, lo que es habitual en esta categoría y escala; el detalle se concentra en los elementos externos: alerones, pontones, pintura y decoración de patrocinadores. Este ejemplar incorpora además una figura del piloto Michael Schumacher, un complemento que aporta contexto visual y realismo al conjunto expuesto.
En la vitrina: pieza angular de una colección Ferrari o Schumacher
El modelo destaca en cualquier estantería o vitrina dedicada a monoplazas de los años noventa. Encaja de forma natural junto a otras réplicas de la etapa Schumacher en Ferrari —el F310B de 1997, el F300 de 1998— o con el Benetton B195 del título de 1995. Para quien construya una colección centrada en el Gran Premio de España, este F310 es el punto de partida lógico: la primera victoria de Schumacher en Barcelona con la Scuderia, reproducida en la escala de referencia para coleccionistas serios.