El Peugeot 306 Cabriolet debutó en el Salón de Ginebra de 1994 con una carrocería de dos puertas y capota blanda motorizada diseñada íntegramente por Pininfarina, lo que lo diferenciaba de inmediato del resto de la gama 306. Norev recoge esa especificación de lanzamiento en esta maqueta 1:18 en metal die-cast, acabada en el rojo que figuraba en la paleta de colores de serie de Peugeot en 1994. Una pieza que captura el coche en su forma más pura, antes de cualquier revisión estética.
El Peugeot 306 Cabriolet y la firma Pininfarina
La plataforma era compartida con el resto de la familia 306, pero el cabriolet era un proyecto diferente desde los bajos hasta el parabrisas. Pininfarina rediseñó la estructura para alojar la capota blanda retráctil y dotó al conjunto de una línea de cintura más baja y fluida. El resultado compitió directamente con el Volkswagen Golf Cabriolet y el Renault 19 Cabriolet en el segmento europeo de descapotables compactos de principios de los noventa, con argumentos de diseño que sus rivales no podían igualar.
Phase 1, 1994: la especificación de origen
La producción de la Phase 1 del 306 Cabriolet se extendió desde 1994 hasta 1997, año en que llegó el facelift Phase 2. Esta maqueta reproduce el año exacto de presentación. El rojo era un color de catálogo estándar en 1994, coherente con la paleta de la época. Los ejemplares Phase 1 envejecen fuera del uso cotidiano, y las réplicas que recogen esa especificación de debut son cada vez más buscadas por los coleccionistas.
La maqueta Norev en 1:18: die-cast francés para un coche francés
Norev es un fabricante francés con una larga tradición en réplicas de alta fidelidad de marcas galas, y su línea Peugeot en 1:18 es una de sus apuestas de colección más consolidadas. Esta pieza está construida en metal die-cast, el material que permite reproducir con precisión los volúmenes y la calidad de superficie del original. Que Norev —firma francesa— replique al Peugeot 306 Cabriolet convierte esta maqueta 1:18 en un doble testimonio de la cultura automovilística francesa, fabricante y modelo compartiendo el mismo origen.
En la vitrina del coleccionista
El 306 Cabriolet se vendió en muchos menos ejemplares que el hatchback o el berlina, lo que se refleja en la relativa escasez de réplicas de calidad en el mercado de colección. Para quien documenta la producción de carrocería Pininfarina aplicada a marcas generalistas europeas de los años noventa, este coche a escala ocupa un lugar que pocas piezas pueden cubrir.